LA COMPRENSIÓN LECTORA

Antes de hablar de la comprensión lectora primero debemos tener en claro el significado de comprensión. Etimológicamente la palabra comprender proviene del latín “comprehendere” que quiere decir entender, en este sentido podríamos definir a la comprensión como una habilidad intelectual que poseen las personas y por medio de la cual en su relación con
otros logran entender su entorno.

De este modo definiremos entonces a la comprensión lectora como el proceso cognitivo por medio del cual el lector durante su interacción con el texto logra decodificar la información e interpretarla, formando con esto su propio significado.

En el proceso de comunicación existen dos tipos de factores:

Favorecen la comprensión:

  • Emisor: Es quien manda o emite un mensaje.
  • Receptor: Es quien recibe el mensaje.
  • Canal: medio físico por medio de cual se transmite el mensaje.
  • Código: Sistema de señales o signos que se usan para transmitir un mensaje.
  • Mensaje: Es lo que se quiere transmitir.

Favorecen la lectura:

  • Emisor: autor del texto, ya que a través de este desea transmitir un mensaje.
  • Receptor: lector, es quien recibe el mensaje
  • Canal: medio físico como libro, revista, periódico etc.
  • Código: idioma, lengua o dialecto en el que está escrito el texto.
  • Mensaje: Es la idea principal que desea transmitir el autor con su escrito.

Sin embargo, en el proceso de lectura podemos agregar un factor más llamado retroalimentación y es en este dónde el lector pone a prueba su comprensión, ya que se refiere a la respuesta que da el receptor al mensaje recibido,
en otras palaras, es el significado que realiza a partir de lo que ha entendido de la lectura.

Existen otros factores externos a la relación lector-texto, es decir,  factores que dependen única y exclusivamente del lector entre ellos se destacan el vocabulario ya que cuando nos encontramos ante textos que dentro de su estructura no contienen palabras cotidianas, nos es un tanto más complejo entenderlos, otros procesos cognitivos como la atención, concentración y la memoria también entran en juego cuando de comprender hablamos; podemos mencionar también  factores externos al lector como son el medio físico en el que se encuentra a la hora de leer,
la estructura textual de la lectura, es decir, si está redactada en párrafo o en columnas, si las oraciones
son muy largas o los párrafos muy prolongados.

Así mismo debemos tomar en cuenta la tipología textual ya que no es lo mismo leer un texto poético a
uno narrativo o a un texto expositivo, cada uno de ellos representa un grado de complejidad distinto, de igual
forma que los textos científicos o argumentativos.

Para concluir debemos mencionar la importancia de crear en nosotros el hábito de la lectura, ya que solo a través de esta podremos llegar el nivel más alto de la relación lector-texto, la comprensión. Una de las formas más sencillas de saber que tanto estamos entendiendo de lo leído es cuestionándonos ¿Qué?, ¿cómo?, ¿Cuándo? Me dice el autor, ¿para qué? Y ¿Por qué? Me lo dice.

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